martes, octubre 17, 2006

Te digo que ya no duele

¿Qué pasa colega? ¿No esperabas verme tan pronto? Tranquilo, que no pasa nada. Ya no me duele tu traición, ¿sabes? Aunque en algún tiempo fueras mi mejor amigo y me hicieras semejante jugarreta. Tampoco me duele que te llevases a mi chica, esa maldita bruja seductora por la que cualquiera vendería su alma al diablo. Ni siquiera esa puñalada trapera en la espalda que me dejó clavado cual mariposa a la puerta de esa vieja iglesia profanada. Nada de eso me duele ahora, puedes creerlo. Pero a tí, que sigues estando vivo colega, ya lo creo que te va a doler mi maldita venganza.